event 23 de Enero, 2017

Seguridad ciudadana basada en la prevencion y el conocimiento

person Autor: Denis Szafowal
rss_feed Think Thank Defense & Security Group
Una herramienta para mejorar la seguridad ciudadana es basar su prevención en el conocimiento, siendo esta visión coherente con el hecho que la humanidad vive la era dela información y que ésta como nunca antes está disponible para quien la sepa utilizar en el contexto adecuado para alcanzar los objetivos que se proponga. El desafío es poder analizar a tiempo la enorme cantidad de datos para en forma oportuna prevenir la ocurrencia de conductas delictivas.

Autor : Denis Szafowal, Asesor de Seguridad Ciudadana en el Municipio de Quilmes. Miembro del Think Thank Defense & Security Group y analista del medio periodístico Ares World Defense & Security.

En la era del conocimiento, con el acceso irrestricto a la información por casi todos los habitantes del planeta, no parece lógico que las respuestas a un problema urgente en Latinoamérica como la seguridad ciudadana se siga encarando con las mismas medidas y políticas que han fracasado una y otra vez. Los modelos de seguridad ciudadana para análisis y evaluación y las políticas de control para lograr ciudades seguras deben basarse en el conocimiento como herramienta de prevención que permita elaborar, predecir y comprender escenarios posibles y adecuarlos a fin de lograr objetivos concretos tal como la seguridad de sus habitantes.

El famoso general chino Sun Tzu, en su obra maestra “El arte de la Guerra “, escribía en el año 500 antes de Cristo:

“Lo que permite al soberano sabio y al buen general, atacar y conquistar y conseguir metas que los hombres ordinarios no alcanzan, es la capacidad de prever el futuro”.

El conocimiento está basado en la información y ésta en los datos, sobre el conocimiento acumulado, ordenado y analizado llegamos a la inteligencia criminal y al expertise.

La primera permite identificar a los grupos e individuos internos o externos que amenazan a la seguridad de la población. La misma está basada en el análisis dinámico de información que permanentemente se recibe. El expertise es el adecuado criterio para la aplicación de medidas de prevención, mitigación y combate del delito en base a la experiencia propia y comparada.

El conocimiento profundo de los factores que promueven la violencia y el crimen y sus interacciones respecto a las mutuas influencias entre los mismos, es determinante para prevenir el accionar de aquel y sus modos de operación.

Prevención del Crimen. El nuevo perfil de funcionario público.

Para que un funcionario público pueda utilizar las herramientas de inteligencia y expertise, debe tener la capacidad de comprender (por sí o por medio de su equipo de trabajo) el contexto local y regional, así como las herramientas de gestión de la seguridad existentes. Debe estar en capacidad de articular un conjunto de estrategias y medidas que buscan reducir el riesgo de la ocurrencia de crímenes y sus potenciales efectos dañinos a los individuos y a la sociedad, interviniendo para influenciar en forma determinante sobre las múltiples causas que generan la acción criminal.

En ésta carrera por el control y la prevención del crimen, los dos actores enfrentados (crimen organizado o no organizado y sistema de seguridad o “law enforcement”) actúan de diversa manera.

La experiencia práctica muestra que este accionar posee una flexibilidad y capacidad de anticipación no determinístico frente a acciones específicas produciendo respuestas extremadamente variables. Parte de la explicación de porqué esto ocurre está ligado a la forma en que el crimen evoluciona. El crimen organizado (narcotráfico, terrorismo, contrabando, trata de personas) tiene una forma de evolución darwiniana, es decir evoluciona por prueba y error, siendo altamente adaptable.

Un ejemplo claro de esto es la forma en que los narcotraficantes crearon procedimientos logísticas nuevas para el transporte de las sustancias ilícitas cuando al aumentarse los controles por tierra comenzaron a utilizar embarcaciones, y posteriormente cuando las autoridades de seguridad americanas comenzaron una campaña conjunta con la DEA, la Guardia Costera, Aduanas y la Marina Americana interceptando numerosos cargamentos, diseñaron submarinos semi-sumergibles para transportar la droga.

En el otro extremo de este juego de amenaza y respuesta, están los organismos de seguridad. Esta respuesta no evoluciona de la misma forma que su principal enemigo, sino que reacciona frente a la amenaza creando una contramedida para cada grupo de patrones delictivos una vez que éstos ocurrieron y no en forma inmediata.

Una de las principales razones de esta característica es la estructura centralizada y piramidal de las organizaciones de seguridad, y los extensos trámites burocráticos y políticos necesarios para definir las políticas de capacitación, organización y adquisición de equipos en los países latinoamericanos.

Si a las mencionadas características le sumamos el factor de que la mayor parte de las adquisiciones de equipo y armamento dependen de relaciones entre los proveedores y políticos del viejo estilo, y que éstos no buscan soluciones a largo plazo (por ejemplo unificación de bases de datos) sino aquellas que puedan ser mediáticamente explotadas (por ejemplo compra de patrulleros, lo que es una clásica medida política ante un hecho que impacte fuertemente en la prensa) los proveedores terminan ofreciendo y vendiendo no soluciones sino productos (e incluso organizan fuertes campañas de desinformación en contra de aquellos productos de la competencia con complicidad de ciertos espacios de prensa).

Los políticos de éstos viejos modelos, muchos de ellos actualmente en funciones, necesitan golpes mediáticos y no seguir programas de reequipamiento, capacitación o investigaciones secretas a largo plazo, por eso resulta que siempre las respuestas de seguridad son inadecuadas, van detrás de la amenaza y nunca se anticipan a las posibles variaciones que la evolución del crimen organizado plantea, sino que por el contrario en muchos casos sólo satisfacen los intereses económicos particulares de los que ejecutan el presupuesto.

Control de la información.

Las redes sociales y los medios de comunicaciones digitales portátiles han modelado a la sociedad actual. Este fenómeno es de influencia decisiva en cómo los jóvenes en situación de riesgo se relacionan, como definen ciertos comportamientos tribales, se organizan las operaciones del Crimen Organizado, etc.

Es necesario un sistema de inteligencia criminal que no solo base sus entradas de datos en denuncias de ciudadanos que deciden colaborar en forma aislada y aleatoria en la conformación de mapas del delito, sino en el monitoreo activo y regular de todas las fuentes abiertas para poder identificar, investigar y denunciar a los grupos criminales.

De esta manera es aconsejable ordenar los datos que en forma caótica se transmiten en las redes sociales, incorporando entradas de información a los centros de comando y control, 911 y otras iniciativas, invirtiendo en tecnología que filtre las falsas amenazas o aquellas irrelevantes para poder re-transmitir la información útil al sistema de despacho y a su vez al funcionario público que corresponda. En este sentido ya se observan proyectos en diversas ciudades que están adecuando estos medios, como es el caso de la ampliación y optimización del Centro Único de Coordinación y Control de la Ciudad de Buenos Aires.

Conclusiones: Prevención Basada en el Conocimiento.

La clave luego de una adecuada administración de la reunión y análisis de la información es su oportuna y correcta distribución. Es esencial que los funcionarios públicos reciban en tiempo y forma aquellas herramientas del conocimiento que los ayuden a tomar decisiones acertadas en forma oportuna. Es usual que los funcionarios reciban resúmenes de prensa, pero no informes de inteligencia. También es usual que cometan errores operativos predecibles en la lucha contra el crimen.

Así mismo el gobierno debe facilitar la prevención del crimen basada en el conocimiento a través de la provisión de información necesaria a la comunidad para alertarla de riesgos inmediatos, apoyar a los grupos de investigación y análisis como observatorios del delito y Think Tanks de seguridad en la difusión de sus estudios especialmente en la predicción del delito, compartir el conocimiento generado con otros funcionarios de seguridad de la región y promover la optimización de las prácticas de gobernanza en lo relacionado con la seguridad pública.

Debe así mismo el gobierno aplicar el conocimiento acumulado en el desarrollo de soluciones estables a largo plazo. Para ello los funcionarios deben definir políticas de acceso y seguridad de la información, sistemas de alerta, protocolos de reunión regular y confiable de información para la adquisición inicial de datos (encuestas de victimización, denuncias, etc.), promover la necesaria y completa interconexión de múltiples bases de datos en las distintos estamentos estatales y privados relacionados con el crimen, el sistema judicial y el penal nuevamente recalcando la necesidad de una estricta política de accesibilidad de la información, uso intensivo de tecnologías de mapa del delito basados en múltiples fuentes de información con capacidad de establecer patrones delictuales predictivos y establecer a través de esos patrones inteligencia criminal de alto valor, la cual debe estar disponible en tiempo y forma sólo a los responsables legítimos de su uso, todo esto como principales medidas.

Por último, la sociedad en general y muy especialmente la prensa, deben madurar y entender que en la consecución de una política a largo plazo de seguridad pública para reducir la criminalidad es necesario dosificar la información y no manipularla, debiéndose recuperar la perdida ética profesional, y evitando la práctica actual que tiende normalmente a favorecer intereses particulares y no a la búsqueda de la verdad y la libre difusión de información. Se debe recordar que toda información sobre políticas adecuadas de prevención del delito se convierten en disuasión, lo que retroalimente el sistema preventivo criminal y condiciona a los criminales que estén en fase de planificación a ejecutar sus acciones delictivas.

Defense & Security Group es un Think Tank que reúne a profesionales del área de defensa y seguridad de todo el mundo que colaboran en forma altruista en la investigación y desarrollo de políticas de defensa y seguridad que permitan la convivencia estable entre ciudadanos y países en general. Para más información comuníquese por e-mail a info@defenseandsecuritygroup.org.

Autor: Denis Szafowal
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